Porque no me avergüenzo del evangelio: porque es potencia de Dios para salud á todo aquel que cree; al Judío primeramente y también al Griego (Romanos 1:16)
martes, septiembre 28, 2010
Isaías 12:1-6
martes, enero 12, 2010
¡¡El gozo viene de Jesús el Mesías!!
He visto una predicación que realmente me ha impactado y me ha sido de mucha bendición :)
http://www.youtube.com/watch?v=JALYh124VDY
Me gustaría remarcar, para los que no la podáis ver, algunos puntos que me han encantado.
- Para Dios no es tan importante lo que hagas, es más importante lo que seas.
- Nuestro mayor gozo no ha de estar en nuestros logros o en nuestros fallos, ha de estar en Jesús.
- Necesitamos a Dios; debemos de reconocer que somos débiles, que Él es Señor y que lo necesitamos incluso para respirar.
- Bienaventurados son los pobres en espíritu. El "pobre en espíritu" no se basta a sí mismo; necesita a Dios. Se da cuenta de su necesidad; por lo que es humilde y contrito en vez de orgulloso.
Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Mateo 5:3
¡AMÉN!
¡¡Bendiciones!! ^^
miércoles, septiembre 09, 2009
Eclesiastés 5:18-20
Asimismo, a todo hombre a quien Dios da riquezas y bienes, y le da también facultad para que coma de ellas, y tome su parte, y goce de su trabajo, esto es don de Dios.
Porque no se acordará mucho de los días de su vida; pues Dios le llenará de alegría el corazón.
Bueno a lo que íbamos. Estos últimos tres versículos del capítulo 5 nos dicen muy claro cual debe ser la actitud que tengamos frente a nuestro trabajo e incluso frente a las riquezas. Si Dios nos da facultad para disfrutar de ello y nos da bienes materiales es lícito disfrutar-lo. Es más, Dios quiere que estemos contentos, gozosos, y a veces eso se consigue mediante prosperidad material. Siempre y cuando sepamos que la felicidad real reside única y solamente en Dios, Él nos dará el gozo genuino que no se nos quitará de la cara aunque lo estemos pasando mal, pero los bienes materiales y bendiciones de este tipo también se pueden disfrutar. Y digo disfrutar porque hay otra palabra que es afanar.
Podemos disfrutar de los bienes que Dios nos da en cierta medida, hasta cierto punto, nunca que llegue al afán. A no poder vivir sin esos bienes, a vivir por y para esos bienes. Eso es totalmente vano, como hemos venido viendo en este libro.
Gocémonos de lo que Dios nos da, sí, pero sepamos poner las cosas en su sitio. Dios va primero, lo demás Él lo irá poniendo según crea. Así que, ¿ podemos disfrutar de nuestros bienes? por supuesto, y es el deseo de Dios que nos gocemos con los regalos que nos da.
Pero, ¿debemos depender de nuestros bienes? por supuesto que no. Sea como sea nuestra situación económica, laboral, etc. Dios siempre está ahí, así que podemos ser felices y tener esperanza aun en medio de la desolación.
Que Dios os bendiga.
Amén.
sábado, agosto 15, 2009
Vuestro gozo sea completo
1Jn 1:3 Lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros: y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo.
1Jn 1:4 Y estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido.
domingo, mayo 17, 2009
Eunuco
(Hechos 8:39)
Hoy, creo que no sería justo actualizar, si no tuviéramos en cuenta el bautismo del Efraín, un jóven hermano nuestro y un gran amigo, tanto de Isma, como de Lidia como mío.
En el bautismo ha predicado su tío Jonathan (pastor de una iglesia de las Canarias) que ha compartido estos versículos y realmente hay un punto de los que ha compartido con el que querría actualizar hoy. Este punto se encuentra el Hechos 8:39.
El hecho era que el Espíritu del Señor se llevó a Felipe, cuando el eunuco se bautizó, Felipe ya no estaba. El hecho no acaba aquí, sinó que el eunuco se fue GOZOSO. Era un eunuco, había perdido su virilidad, quizá en el pasado, debió hacer muchos errores, no lo sabemos, pero, en ese momento creyó, y cuando creyó su corazón cambió. ¿Acaso los que se burlaban de él no seguían? ¡no! pero había cambiado su corazón. El bautismo es el acto de testimonio del paso de muerte a vida.
Cuando creemos en Dios, nuestro corazón cambia, el Espíritu Santo entra en nuestro corazón y somos sellados eternamente. Quizá pagaremos lo pasada. El pastor nos comentaba que había un pastor en Galícia que había cometido muchos errores en el pasado y tenía anticuerpos del VIH. El mismo decía que cuando creyó en Dios, le cambió el corazón y los actos, pero debe pagar por lo que había hecho.
Dios nos ayude a verle como algo real y seguir gozosos nuestros caminos!