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jueves, marzo 05, 2009

Paciencia

Pues, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia, hasta que reciba la lluvia temprana y tardía.
Santiago 5:7
La paciencia tiene que venir de aquél que no nos resiste, del justo (Habéis condenado y muerto al justo; y él no os resiste). La única paciencia verdadera que busca la Santidades esa. La paciencia que podamos tener por nuestras propias fuerzas tarde o temprano caerá porque no está hecha conforme a la voluntad de Dios. Aunque tengamos la mejor intención del mundo, sino es de Él, no podrá ser bueno.
El labrador sobrelleva con paciencia las fatigas y las demoras en la esperanza de la siega final (No nos cansemos, pues, de hacer bien; que á su tiempo segaremos, si no hubiéremos desmayado). Nuestra paciencia debe acabar o acabará en el momento en que el Señor venga a buscarnos.

No debe entenderse que la recepción de la lluvia temprana y tardía sea el objeto de su esperanza, sino la siega, para la cual aquellas lluvias eran un preliminar necesario. La temprana caía al tiempo de la siembra, noviembre a diciembre; la tardía, como en marzo o abril, para madurar el grano para la cosecha.

Hemos de vivir en un estado de expectativa continua de la venida del Señor, como de un evento siempre cercano. Nada puede mejor "confirmar el corazón" en medio de los disgustos actuales que la verdadera expectativa de su pronta venida.
Dios nos bendiga y nos ayude para que tengamos paciencia esperando su venida ya que está muy cercana.

viernes, febrero 13, 2009

Paciencia

Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas,
sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.
Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.


Santiago 1:2-4
En la iglesia estamos haciendo unos estudios por grupos pequeños en casa de algunas hermanas y hermanos, y ahora estamos tocando el libro de Santiago.
Me gustaría compartiros estos tres versículos, aunque el que más me llama la atención es el último.
Los dos primeros versículos son muy conocidos pero no por ello menos importantes. Además normalmente lo que más conocemos es lo que más falta nos hace practicar. El Señor dice através de Santiago que debemos estar gozosos cuando nos encontremos en diversas pruebas. Ya que la prueba de nuestra fe produce paciencia, ¿Que significa esto? pues que creceremos y maduraremos si pasamos por pruebas, sino nos será imposible. Yo creo que la clave de estar gozosos en una prueba (cosa muy difícil si no tenemos al Señor) es ver el fin de ella. El fin va a ser que el Señor no nos va a dejar y cuando lleguemos al final habremos aprendido cosas que de otra manera no podríamos haver aprendido, habremos adquirido conocimiento práctico de la vida, habremos madurado en definitiva. ¿Pero madurado en quien? pues en el Señor claro está, ya que fuera de Él por mucho que maduremos no iremos a ningun sitio.
Y se ve más claramente el final de bendición de las pruebas en el tercer versículo:"Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna." (Santiago 1:4)"
A mi la primera parte me sugiere que la paciencia no debe ser una paciencia de cinco minutos y ya está. No. Debe ser una paciencia de verdad, completa. ¿Y para que? pues si analizamos el versículo veremos que si la paciencia tiene su obra completa llegaremos a ser perfectos y cabales. ¿Que quiere decir esto? no llegaremos a ser perfectos como el Señor ya que aquí no se refiere a una perfección libre de pecado sino a una de madurez espiritual, que a esa sí que podemos llegar.
Y respecto a cabales la palabra griega significa literalmente: "todas las partes como un todo". Completos.
Que Dios os benditga y os ayude en las pruebas si estais pasando por alguna.

sábado, julio 19, 2008

paciena

(versículos facilitados por gentileza de mi madre)

Jas 5:7 Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía.

Jas 5:11 He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo.

Hoy querría hablaros sobre estos dos versículos.
Los dos nos hablan de la paciencia, de que debemos tenerla y de que al final seremos bienaventurados con ella. La vida espiritual muchas veces es más lenta de lo que querríamos que fuese, y entonces nos desanimamos y perdemos la fe, etc. Pero aquí el Señor (por medio de Santiago) nos dice que no debe pasar eso. Debemos tener paciencia, primero nos dice quel a tengamos hasta la venida del Señor y lo compara a un labrador con los diferentes periodos de lluvia temprana y tardía.

El segundo versículo ya nos muestra un ejemplo de bienaventurado que sufriendo y teniendo paciencia al final salió bien de todo, este es Job. Todos conocemos su história que al final acaba mucho mejor de lo que él nunca podría haber llegado a imaginar. El Señor le bendijo sobremanera porque Job tuvo paciencia y esperó en el Señor aun cuando se quedaba sin casa, familia, amigos ni salud física. Muchas veces en mi vida (Casi siempre) me gustaria ser un poco "Job" pues no tengo ni esa fe ni esa paciencia que él tuvo.

El otro día me enviaron una reflexión por internet acerca de la paciencia que trata sobre lo que estoy hablando.
Se ve que la planta del bambú Japonés tiene un extraño comportamiento. Durante los primeros meses y años, más concretamente durante los siete años posteriores a haber plantado la semilla, no crece NADA, no pasa nada, no se ve nada aparentemente. Y pasado ese periodo de tiempo, en sólo seis semanas la planta crece unos treinta metros. ¿magia?. No. Se ve que durante esos largos siete años la planta está haciendo un complicado sistema de raíces para poder aguantar los treinta metros de bambú que crecerán.
Seamos pacientes, aunque no demos frutos aparentes, no nos cansemos de estar en el Señor, esperar y confiar en Él que a su tiempo nos bendecirá si seguimos por Sus caminos.

Que el Señor os bendiga, amén.

(Si quereis profundizar más leeros santiago 5 desde el versícul 7 hasta el final, a mi me ha hecho mucho bien)