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martes, abril 13, 2010

Fe y Espíritu Santo

Pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia;
Gálatas 5:5

En esta carta a los Gálatas Pablo les incitava a que no se volvieran al antiguo yugo de esclavitud del que Cristo les había sacado. Ese yugo era la ley que muchos religiosos legalistas hacian cumplir para "ganarse" la salvación. Cuando Cristo viene deja bien claro que es solo la fe en Él y por Su Gracia que podemos ser salvos.
Así que el resumen corto de este versículo, para mí, es que con la ayuda del Espíritu Santo debemos esperar teniendo fe en el Señor Jesús hasta que le veamos en el cielo.

Que Dios bendiga Su Palabra,
amén!

Bendiciones!

jueves, diciembre 03, 2009

La gracia

Hoy quería compartiros parte de un libro pequeño que me ha hecho mucho bien sobre la gracia. Una palabra que los creyentes tenemos muy clara, pero quizá, a veces la ignoramos o no entendemos todo lo que conlleva. Uno de sus capítulos habla sobre que la gracia no es un pago por algo previo, sino que la palabra en si significa un regalo sin pedir nada a cambio. Espero que Dios os alimente con este capítulo tanto como me alimentó a mi. El libro es de Lewis S Chafer y se llama "Siete hechos fundamentales sobre la Gracia"


La Gracia Jamás Es El Sobrepago De Una Deuda.

La gracia ya no es gracia si es complicada en el grado más leve con el pago de una
deuda justa. Nunca puede ser aquello que se agrega a, o una parte [11] de, una transacción justa. Un bono puede ser agregado al pago de una deuda –– una cantidad adicional por encima de la suma total debida –– pero en ningún caso debería de ser considerado este bono un asunto de pura gracia.

El carácter del bono así añadido, de necesidad, sería determinado hasta cierto punto
por la relación del bono con la deuda. El bono será o más, o menos, que lo que hubiera sido si hubiese estado solo. Inevitablemente será afectado en algún grado por la transacción justa con la cual es combinado. En la Palabra de Dios, como en el uso común, la palabra gracia, en su significado exacto, excluye cualquier complicación con otros actos o asuntos no importa cuán rectos y justos. La gracia habla de un regalo, no de trueque o comercio no importa qué tan desigual. Es pura bondad, no el cumplimiento de una obligación. Para que un acto sea gracioso debe de ser independiente y estar solo. La salvación divina es, por lo tanto, la bondad hacia los pecadores. No es menos de lo que sería si se hubiera pecado menos. No es más de lo que sería, si se hubiera pecado más. Es totalmente independiente de toda cuestión acerca del mérito humano.

La gracia no es tratar a la persona como se lo merece ni tratar a la persona mejor de lo que se merece. Es tratar a la persona graciosamente sin la más leve referencia a lo que se merece. La gracia es el amor infinito expresándose en benignidad infinita.

A través de la muerte de Cristo, por la cual él quitó el pecado del mundo, y por medio del decreto divino que ha constituido a todos como "bajo pecado", la gracia es libre de salvar en todo caso, y solamente la gracia puede salvar en cualquier caso. La gracia divina nunca es disminuida [12] o aumentada. Ofrece una bendición estandarizada e invariable a cada individuo igualmente. La bendición es sin medida ya que representa en cada caso nada menos que todo lo que Dios, siendo accionado por amor infinito, puede hacer.

lunes, octubre 05, 2009

Amazing grace

Ayer, en la reunión de comunión de la iglesia de Maragall hubo una hermana (Maribel) que nos habló de una película que vieron el día anterior en el cine que se llama "amazing grace", nose si la conoceréis. Personalmente no la he visto pero me he informado un poco. Si visitáis la web www.protestantedigital.com encontraréis algún artículo acerca de esta película.

La cuestión es que es un creyente que está en el parlamento de inglaterra (perdonad si me equivoco en algún dato) y cree que es necesário abolir el mercado de esclavos que hasta entonces era tan usado. Pasa toda su vida luchando por eso y al final lo logra, pese a costarle mucho. La cuestión es que, la canción siguiente y el protagonista (real) de la película tienen mucho que ver, porque ambos se conocieron y estuvieron siendo hermanos.

Este himno lo compuso John Newton, el cuál era un capitán de barco que llevaba esclavos. Finalmente, este hombre se dió cuenta de que sólo por gracia él estaba allí y por el amor de Dios, entonces se convirtió y compuso esta canción:

I.Sublime gracia del Señor
que a un infeliz salvó;
fui ciego, mas hoy miro yo,
perdido y Él me halló.

II.Su gracia me enseñó a temer;
mis dudas ahuyentó;
¡oh, cuán precioso fue a mi ser
cuando Él me transformó!

III.En los peligros o aflicción
que yo he tenido aquí,
su gracia siempre me libró
y me guiará feliz.

IV.Y cuando en Sión por siglos mil
brillando esté cual sol,
yo cantaré por siempre allí
su amor que me salvó.

Me hizo mucho bien saber la historia porque puedes cantar la canción con más conocimiento, sabiendo que sentía el autor de la canción cuando la compuso.

Dios nos bendiga y nos ayude a admirar la gracia de Dios.

lunes, septiembre 14, 2009

Lo único que necesitamos, ya lo tenemos: La Gracia

sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.
Gálatas 2:16

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
Efesios 2:8

Hoy lo que quiero ver es algo sobre la gracia. Es un tema del que el Señor me ha hablado muchísimo ultimamente. Y no quiero decir que las obras no sean importantes, ni mucho menos! lo son y sin obras no se puede enseñar la fe que tenemos, pues si sólo creyeramos seria una fe sin sentido pues la fe en Dios actua, se mueve y por lo tanto obra. Pero esa obra sale de la fe en Él y és precisamente de lo que quiero hablar hoy, de la gracia.

Nuestras fuerzas, nuestros esfuerzos, nuestro agradecimiento, nuestra motivación y muchas cosas más surgen de La Gracia de Dios. ¿Y a que me refiero con eso? Pues que nada de lo que podamos hacer podrá agradar a Dios por nuestras fuerzas y con nada podremos ganarnos la salvación en Cristo si no es con fe en Él y por Su Gracia (me refiero a que no hay sacrificio alguno que nosotros podamos hacer para ganar la salvación de Dios, Cristo ya hizo ese sacrificio y era el único que podía ocupar ese lugar).

¿Y porque os digo todo esto? Porque el Señor me ha mostrado que por mis fuerzas no puedo hacer nada (separados de mi nada podeis hacer; Juan 15. 5), que por mucho que me esfuerze por agradarle si no es en mi propia muerte y posterior resurrección de Cristo en mí no podre hacer nada y que si dejo que Cristo viva en mí con todas las conseqüencias que eso conlleva voy a actuar como un soldado de Dios, como un hijo suyo, como un siervo puesto a Sus pies preparado para amar y hacer lo que Él me diga que haga.
Y esto no vendrá de mi, ¡Ni mucho menos! todas estas cosas buenas (amor, sabiduría, servidumbre, etc.) son las que Dios pondrá en mí (en todos) si le dejamos que Cristo viva en nosotros, entonces tendremos obras y buen fruto, pero eso sólo será por la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas, o sea que nosotros tenemos que morir para que Dios se glorifique y haga Su obra en nosotros (Juan 12:24), que en realidad es nuestro objetivo.

Solo dejaros esto, tened animo en el Señor, en Su gracia y esperad. Dios es bueno, Él nos habla, nos cambia a través de Su Espíritu pero siempre tiene que haber una premisa primordial: que muramos a nosotros mismos. Así dejaremos a Dios obrar en nosotros como Él quiera.

Que Dios os bendiga.
Amén